La Independencia de México fue la
consecuencia de un proceso político y social resuelto por la vía de las armas,
que puso fin al dominio español en
los territorios de Nueva España. La guerra por la independencia
mexicana tuvo su antecedente en la invasión de Francia a España en 1808 y se
extendió desde el Grito
de Dolores, el 16 de septiembre de 1810, hasta la entrada del Ejército
Trigarante a la Ciudad
de México, el 27 de septiembre de 1821.
El movimiento independentista mexicano tiene como
marco la Ilustración y las
revoluciones liberales de la última parte del siglo XVIII. Por esa época la élite ilustrada
comenzaba a reflexionar acerca de las relaciones de España con sus colonias. Los cambios en la
estructura social y política derivados de las reformas borbónicas, a los
que se sumó una profunda crisis económica en Nueva España, también generaron un
malestar entre algunos segmentos de la población.
La ocupación francesa de la metrópoli en 1808 desencadenó
en Nueva España una crisis política que
desembocó en el movimiento armado. En ese año, el rey Carlos IV y Fernando VII abdicaron sucesivamente
en favor de Napoleón Bonaparte,
que dejó la corona de España a su hermano José Bonaparte. Como respuesta, el ayuntamiento
de México —con apoyo del virrey José de Iturrigaray—
reclamó la soberanía en ausencia del rey legítimo; la reacción condujo a
un golpe de Estado contra
el virrey y llevó a la cárcel a los cabecillas del movimiento.
A pesar de la derrota de los criollos en la Ciudad
de México en 1808, en otras ciudades de Nueva España se reunieron pequeños
grupos de conjurados que pretendieron seguir los pasos del ayuntamiento de
México. Tal fue el caso de la conjura de
Valladolid, descubierta en 1809 y cuyos participantes fueron puestos
en prisión. En 1810, los conspiradores de
Querétaro estuvieron a punto de correr la misma suerte pero, al
verse descubiertos, optaron por tomar las armas el 16 de septiembre en compañía de los
habitantes indígenas y campesinos del pueblo de Dolores (Guanajuato), convocados por el cura Miguel Hidalgo y
Costilla.
A partir de 1810, el movimiento independentista
pasó por varias etapas, pues los sucesivos líderes fueron puestos en prisión o
ejecutados por las fuerzas leales a España. Al principio se reivindicaba la
soberanía de Fernando VII sobre
España y sus colonias, pero los líderes asumieron después posturas más
radicales, incluyendo cuestiones de orden social como la abolición de la
esclavitud. José María Morelos y
Pavónconvocó a las provincias independentistas a conformar el Congreso de Anáhuac,
que dotó al movimiento insurgente de un marco legal propio. Tras la derrota de
Morelos, el movimiento se redujo a una guerra de guerrillas.
Hacia 1820, sólo quedaban algunos núcleos rebeldes, sobre todo en la sierra Madre del Sur y
en Veracruz. La rehabilitación de la Constitución de
Cádiz en 1820 alentó el cambio de postura de
las élites novohispanas, que hasta ahí habían respaldado el dominio español. Al
ver afectados sus intereses, los criollos monarquistas decidieron apoyar la
independencia de Nueva España, para lo cual buscaron aliarse con la resistencia
insurgente. Agustín de Iturbide dirigió
el brazo militar de los conspiradores,
y a principios de1821 pudo encontrarse con Vicente Guerrero. Ambos proclamaron el Plan de Iguala, que convocó a la unión de todas
las facciones insurgentes y contó con el apoyo de la aristocracia y el clero de
Nueva España. Finalmente, la independencia de México se consumó el 27 de septiembre de 1821.Tras
esto, Nueva España se convirtió en el Imperio Mexicano,
una efímera monarquía católica que dio paso a una república
federal en 1823, entre conflictos internos y la separación
de América
Central.
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Después de algunos intentos de
reconquista, incluyendo la expedición de Isidro Barradas en 1829,
España reconoció la independencia de México en 1836,
tras el fallecimiento del monarca Fernando VII.
Para mas información visite las siguientes paginas:
http://portal2.edomex.gob.mx/edomex/estado/historia/bicentenariodelaindependenciademexico/independenciademexico/index.htm
La
sociedad novo hispana estaba dividida en varios estratos, cuya posición estaba
condicionada por cuestiones de orden económico, cultural y político. Una de
ellas era su papel respecto a la posesión de los bienes económicos. Había un
grupo muy pequeño de personas que controlaban la mayor parte de la riqueza,
mientras que la gran parte de la población era pobre. Los pueblos indígenas
debían pagar un tributo al gobierno y estaban sujetos a un régimen de autoridad
que, por ambiguo, provocaba numerosos enfrentamientos entre españoles
peninsulares, criollos y mestizos.
Muchos de estos enfrentamientos tenían relación con cuestiones agrarias, como
por ejemplo la tenencia de la tierra y el control del agua.1 A lo largo de los tres siglos de
dominio español hubo varios estallidos sociales en la Nueva España, entre ellos
la rebelión de los pericúes de 1734 a 1737 en Vieja California,2 la rebelión de 1761 de los mayas,
encabezada porJacinto Canek3 y las rebeliones de los seris y los pimas en Sonora a lo largo de todo el siglo XVIII.
Como un
corolario de los múltiples orígenes de la población de Nueva España surgió el
sistema de "castas". Estos grupos estaban
caracterizados por el origen racial de sus integrantes, encontrándose en la
cúspide los españoles, y entre ellos, los europeos. Lacombinación
entre españoles, indígenas y africanos dio como resultado un número de grupos
cuya posición estaba determinada por la cantidad de sangre española que poseían.
El sistema aspiraba a mantener la supremacía de la sangre española, y aunque
nunca tuvo base legal, no siendo más que una nomenclatura aceptada, reflejó la
división y la exclusión existente en la Nueva España,
donde los grupos no españoles ocupaban un lugar marginal en el sistema social.5El pilar
de la economía colonial de Nueva España era la minería,
particularmente la explotación de oro y plata. Durante el siglo
XVIII la producción minera vivió una de sus mejores épocas. Como resultado, la
producción de oro y plata se triplicó en el período de 1740 a 1803.6 La bonanza era tan grande, que la mina
llamada La Valenciana, en el estado de Guanajuato,
llegó a ser considerada la operación minera de plata más importante del mundo.
Al finalizar el siglo XVIII, Nueva España producía más de 2 500 000
de marcos de plata, y sus principales regiones mineras eran Guanajuato, Zacatecas y el norte de la intendencia de
México.7 La importancia de la minería para la
economía novohispana era tal que Carlos III reconoció al Cuerpo de Minería de
Nueva España en 1776; un poco más tarde, permitió el establecimiento del Real Tribunal de Minería,
así como también del Colegio de Minería.
El apogeo
de la explotación minera favoreció el desarrollo de otras actividades
económicas, particularmente el comercio y la agricultura.
Por ejemplo, la creciente importancia deGuadalajara y El Bajío se
debía a su relación con los minerales de Zacatecas y Guanajuato. Dado que la
exportación de plata y oro constituía el nodo de la economía novohispana, en
torno a esta actividad creció un complejo sistema que consolidó al grupo de
comerciantes peninsulares, pero que también permitió la ascensión de un
poderoso grupo criollo. Este grupo estaba concentrado en los consulados de
México y Guadalajara, que constituyeron la pieza fundamental en la circulación
de capitales en
el territorio novohispano. El poder económico de los consulados respaldaba su
capacidad de representación política, gestión y cabildeo.8
La
economía novohispana entró en crisis a final del siglo XVIII, período que
coincide con las reformas borbónicas adoptadas por la Corona. Las reformas
tenían por objeto modernizar la administración de las colonias y hacer más
rentable la explotación de sus recursos, porque en Nueva España había una
escasez de capitales en circulación debida al monopolio sobre la plata ejercido
por los comerciantes y por la propia política financiera de la metrópoli.9 Una parte importante de las rentas
derivadas de la explotación de las colonias no llegaba a las arcas reales,
repartiéndose entre distintas corporaciones de acuerdo con los arreglos
antiguos entre la Corona y estos grupos.10Ciertamente,
la reforma afectó los intereses de las clases más privilegiadas. Al establecerse
además el libre comercio entre las colonias, creció el poder económico y
político de los criollos y los mestizos que comenzaron a ocupar también más
espacios en la administración colonial.11
En las
últimas décadas del siglo XVIII, Nueva España estaba en bancarrota a causa de
la expoliación de sus finanzas por parte de la metrópoli.12 Paradójicamente, fueron los miembros
de la élite económica —muy golpeada por la política económica de la monarquía—
los que apoyaron el golpe de
Estado contra el
virrey José de Iturrigaray en 1808, cuando el
Ayuntamiento de México intentó ejercer la soberanía en ausencia del rey de
España.13
La
segunda mitad del siglo XVIII fue escenario de un movimiento de reivindicación
patriótica por parte de los criollos en Nueva España.n. 2 Este fenómeno es una respuesta al
dominio peninsular en la vida del virreinato, tanto en el campo económico, como
en el político, el social y el cultural. Los protagonistas de este movimiento
eran miembros del pequeño grupo de personas que tenía acceso a la educación.
En la sociedad novohispana esto era posible sólo a través de los
establecimientos eclesiásticos, pues la Iglesia era la única institución que
prestaba este servicio. Por lo tanto, este grupo estaba integrado notablemente
por religiosos.
El
nacionalismo criollo de Nueva España ensalzó al virreinato frente a las
afirmaciones de los peninsulares por las que se pretendía justificar el dominio
español en las tierras americanas. La pugna ideológica entre España y América no era nueva, tiene su origen en la Conquista misma.
Lo diferencia a aquellos primeros contactos de los hechos que tuvieron lugar
durante el siglo XVIII es que son los criollos los que toman la defensa de la tierra
de la que son nativos. Al hacerlo, reivindican un pasado del que se proclaman
herederos por el hecho de compartir el espacio, aunque la civilización
mesoamericana no es
antecedente directo de la sociedad novohispana del XVIII ni son indígenas los que defienden con orgullo su historia
y su territorio ancestral.
Varios de
los representantes del nacionalismo criollo novohispano eran miembros de la Compañía de Jesús. En el siglo XVIII esta congregación desempeñaba una
importante labor en la evangelización de los indígenas del norte del
virreinato.n. 3 A la par de esta obra, produjeron un
conjunto de documentos que dan cuenta de pueblos que hoy se encuentran
extintos. La importancia de la Compañía en la vida de Nueva España radicaba en
su gran actividad a favor de la cultura, tanto a través de la educación como en
la producción y difusión del conocimiento.n. 4 Esta actividad le permitió establecer
una red de relaciones que involucró a la Compañía en otras esferas,
especialmente con miembros de la élite agrícola, comercial y minera.14
A la
salida de los jesuitas, fueron sus pupilos los que retomaron el impulso
renovador de la Compañía. Entre ellos se puede señalar al astrólogo Antonio de León y Gama, al físico José Mariano Mociño, al filósofo Benito Díaz de Gamarra y al enciclopedista José Antonio Alzate.15 Un importante número de personas
adheridas a la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País eran familiares,
alumnos o patrocinadores de miembros de la Compañía. Esta corporación adquiere
importancia en la historia novohispana porque ayudó a conservar el espíritu
renovador de los jesuitas y favoreció la difusión de la Ilustración en Nueva
España. A través de los miembros de este grupo, los jesuitas pudieron mantener
contacto con el país del que fueron desterrados y eventualmente pudieron volver
cuando la colonia accedió a su independencia.16
El estilo
de trabajo de la Compañía de Jesús puso en alerta a varios gobiernos europeos,
tanto por su apoyo al papado como por su actividad intelectual y las alianzas
que habían establecido. Los jesuitas fueron expulsados de varios territorios
durante la segunda mitad del siglo XVIII, incluyendo los dominios españoles por
la Pragmática Sanción de 1767.n. 5 Esto no sólo implicó la salida de
miembros extranjeros de la congregación, sino el destierro de numerosos
criollos. Algunos autores opinan que la expulsión de los jesuitas es la primera
afrenta de los monarcas españoles hacia sus súbditos americanos.17
Algunos
de los jesuitas desterrados habían sido figuras centrales de ese movimiento
intelectual que reivindicó a Nueva España frente a su metrópoli y que llegó,
incluso, a proponer la necesidad de emancipar a la colonia. Uno de ellos fue Francisco Xavier Clavijero, que tuvo que
publicar su Historia antigua de México en Italia y en el idioma de ese país. En esa
obra Clavijero emprende una amplia defensa de América frente a Europa,
comenzando por las cuestiones naturalesn. 6 y concluyendo con la reafirmación de
todos los americanos a través de la reivindicación del pasado indígena.n. 7 En este movimiento, Clavijero como
otros criollos novohispanos rechaza que sus declaraciones estén influidas por
otra "pasión o interés […] que el amor a la verdad y el celo por la
humanidad" y asume decididamente la defensa de los indígenas, con los que
no tiene lazos consanguíneos "ni podemos esperar de su miseria ninguna
recompensa".18 La aparición de la Historia antigua de México puso a los intelectuales de Nueva
España ante un pasado tan glorioso como el de la Antigüedad europea que
favoreció el arraigo del sentimiento patriótico y también las reivindicaciones
de igualdad de derechos entre españoles peninsulares y españoles americanos.19
Las
consecuencias de la expulsión de la Compañía de Jesús no se circunscribieron
únicamente a cuestiones ideológicas. En varios puntos de Nueva España hubo
manifestaciones de rechazo a esta medida tomada por la Corona. El virrey Carlos Francisco de Croix envió a José Gálvez con quinientos
soldados a contener la oposición en ciudades como Guanajuato, San Luis de la Paz, Pátzcuaro, Uruapan, Valladolid y San Luis
Potosí. En Guanajuato fueron decapitados los promotores de la
oposición.
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Movimiento de Miguel Hidalgo
Cuando el Rey de España, Fernando VII, fue
derrocado por el ejército francés y encarcelado en mayo de 1808, ocupó el trono
un hermano de Napoleón, José Bonaparte.
Estos hechos fueron después conocidos
en América, provocando una enorme impresión, ya que nadie quería acabar en
manos de los franceses, que por ese tiempo tenían una pésima fama. Las
autoridades que en América representaban al Rey legítimo: Virreyes,
Intendentes, Capitanes Generales, etcétera, creyeron oportuno aceptar los
hechos consumados, pero algunos diferían de esa postura y empezaron a organizar
conjuras en contra de dichas autoridades por su pasividad ante la crisis
española. de una de esas conjuras en la Nueva
España, fueron: don Miguel Hidalgo y Costilla, junto con Ignacio Allende, los
hermanos Aldama, Josefa Ortiz y otros criollos ilustrados de la época.
Descubiertos que fueron, ante el peligro de ser apresados, se enfrentaron al
riesgo de iniciar una lucha armada abierta y general, para la cual no tenían
dinero ni armas ni gente; ni siquiera un proyecto definido de acciones y metas
a lograr.
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Movimiento de Jose Maria Morelos y Pavon
Nació el 30 de septiembre de 1765 en Valladolid, actual Morelia.
Durante su juventud tuvo como mentor a Miguel
Hidalgo y Costilla, en
el Colegio de San Nicolás. Después, trabajó como arriero en la hacienda San
Rafael Tahuejo, propiedad de un primo de su padre.
En sus 30, se dedicó a dar clases de gramática
y retórica, y fue en 1797 cuando se ordenósacerdote y comenzó ejercer como párroco. Sin
embargo, esto no le impidió tener 2 hijos con Brígida Almonte, a quienes dio
manutención, pero no su apellido.
En 1810, cuando se encontraba en Churumuco,
Carácuaro y Nocupétaro, se entera de la relebión de Hidalgo, se convierte en insurgente y acude en su ayuda. Éste lo nombra
lugarteniente y le encarga tomar Acapulco y llevar la insurrección al sur del
país.
Morelos no tardó en demostrar su amplia capacidad militar y su
talento innato como estratega, gracias a sus primeras victorias, tales como la
toma de Técpan de Galeana, en Guerrero.En 1811 marchó a Chilpancingo y, más tarde, a
Puebla y Taxco para participar en la defensa de Cuautla, población que
asediaban las fuerzas del virrey Félix
María Calleja. Tras 73 días de sitio, sale de la plaza tras
causar importantes bajas al ejército realista y se repliega en Tehuacán.
Tras la muerte de Hidalgo, Morelos queda como
el líder del movimiento. En 1813 logró capturar el importante puerto comercial
de Acapulco y convocó al Congreso
de Chilpancingo. Ahí, se emite la declaración de independencia
de la América septentrional y se da lectura al documento tituladoSentimientos
de la Nación, uno de
los textos más importantes de la historia
de México. En él, se decreta que la religión católica será la
religión oficial del país; la instauración de un Congreso representativo; la
división de poderes de gobierno; la abolición de la esclavitud y la tortura, y
la instauración del 16 de septiembre como día de celebración de la
independencia.
Fue ahí mismo donde Morelos fue nombrado
Generalísimo del gobierno insurgente, pero rechazó el título de alteza
asegurando que él era el Siervo
de la Nación.
Pese a este avance, en 1813 las fuerzas realistas lo vencieron en
Santa María, por lo que tuvo que replegarse para hacer una guerra defensiva
durante los siguientes 2 años. El 5 de noviembre de 1815 fue capturado por las
tropas de Calleja mientras protegía la retirada del Congreso hacia Tehuacán.
Durante su juicio se le acusó de alta traición
al Rey, a la Patria y a Dios, y el Tribunal de laInquisición resolvió quitarle sus hábito al
encontrarlo culpable de herejía. Posteriormente, fue entregado a las
autoridades seculares para que la mañana del 21 de diciembre, el virrey Calleja
dictara su sentencia de muerte. El viernes 22 el Siervo de la Nación fue llevado a Ecatepec para ser
fusilado a las 4 de la tarde.
Sentimientos de la Nación sirvió
como base para las constituciones que siguieron y, en su honor, en 1828
su ciudad natal, Valladolid, cambió su nombre a Morelia.
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Movimiento de Francisco Javier Mina
Su llegada a México fue subsidiada
por franceses, ingleses y españoles liberales, que veían en la independencia de
México un aliciente para lograr un cambio verdadero en España, es decir, la
reimplantación del liberalismo y el abandono del absolutismo que había
regresado junto con Fernando VII. Sin embargo su llegada fue tardía pues ya
había sido asesinado Morelos en 1815 y disuelto el Congreso de Apatzingán.
Puesto que el periodo de organización y preparación de la Expedición duró desde
julio 1815 a mayo de 1816. Además de que decidió viajar a Haití para
entrevistarse con Bolívar. Perseguido por los espías del embajador español Luis
de Onís, se concentró en Galveston y preparó el desembarco el 15 de abril de
1817 en Soto la Marina, Tamaulipas. Mina inicia su avance internanadose
en la sierra de Tanchipa, pasando Horcasitas (Cd. González), El Abra, y
Baltazar (hoy Antiguo Morelos) para internarse en el estado de San Luis Potosí.
En su incursión toma Valle del Maíz, Peotillos, Real de Pinos, se une a una
partida insurgente y el 24 de junio entra en el Fuerte del Sombrero, defendido
por el insurgente Pedro Moreno. Mientras tanto, en Soto la Marina los soldados
que dejó fueron derrotados, siendo aprehendido, entre otros, el cura Mier. El 1
de agosto se presentó frente al Fuerte del Sombrero el mariscal Pascual Liñán
con un poderoso ejército, sitiándolo. Los defensores del fuerte trataron de
salir de él varias veces en busca de víveres, pero no lo consiguieron. Mina
logró salir el 8 de agosto y fue en auxilio del Fuerte de los Remedios, donde
el sacerdote José Antonio Torres hacía resistir a los realistas. El 24 de mayo
empezó a avanzar hacia el interior del país para unirse a los insurgentes de
Pedro Moreno en el Fuerte del Sombrero, al noreste de Guanajuato, con la idea
de llegar al centro del país derrocar al virrey, jurar la Constitución de Cádiz
y proclamar la independencia.Se refugió con el coronel Pedro Moreno en el rancho de "El Venadito",
donde fueron atacados el 27 de octubre de 1817, muriendo Moreno. Mina fue hecho
prisionero y llevado ante el coronel absolutista Orrantia, que al día siguiente
entra en Silao con Mina prisionero y la cabeza del coronel Moreno clavada en
una lanza. Días después, Mina es llevado al destacamento de Pascual Liñán. El
11 de noviembre de 1817 fue conducido por un piquete a la cresta del Cerro del
Bellaco o Cerro del Borrego, frente al fuerte de los Remedios, cerca de
Pénjamo, donde fue fusilado por los soldados del Batallón de Zaragoza.
Si bien la participación de Xavier Mina en la lucha independentista en México
fue sólo de algunos meses, fue de gran importancia ya que dio mucho trabajo a
las fuerzas realistas y dio nuevos bríos a unos insurgentes desmoralizados
hasta cierto punto por el asesinato de Morelos.
Lamentablemente el triunfo
de la independencia fue guiada por una línea reaccionaria y no con una liberal
como pretendian muchos, incluidos Mina, quien era un convencido de la libertad
y la igualdad, era un liberal es cierto, pero esa era la ideología de su época,
era lo más avanzado hasta entonces, ahora el desarrollo del pensamiento a
avanzado drásticamente, hace 200 años se lucho contra el absolutismo,
actualmente se lucha contra el capitalismo, ahora la verdadera independencia en
México vendrá únicamente con lucha del proletariado por el socialismo.
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Movimiento de Agustin de Iturbide
Agustín de
Iturbide, originario de Valladolid, hoy Morelia, era criollo conservador que
nunca tuvo reparos en combatir la insurgencia desde sus inicios; combatió en el
campo militar a Hidalgo, Morelos y López Rayón, como tal fue responsable de la
ejecución de centenares de revolucionarios .
Su feroz empecinamiento en contra
de la independencia le valió el convertirse en jefe de operaciones en la zona
del bajío en 1815 de la cual fue destituido por Félix María Calleja,
merced al trato despótico y corrupto con que ejerció sus funciones.
No fue sino hasta 1920 que se le volvió a
requerir para participar en el ejército realista. Viejos amigos suyos habían
llegado a cargos políticas claves influyendo en el entonces virrey Apodaca, lo
que le permitió a Iturbide regresar al mando del ejército realista en el sur
del país.
En realidad los motivos que orillaban a la
aristocracia criolla a volver a promover a Iturbide estaban fundados en los
acontecimientos en España, donde un levantamiento popular había obligado al Rey
Fernando VII a jurar la Constitución de Cádiz de 1812 aún a pesar de que el
mismo Rey la había repudiado a la derrota de Napoleón en 1814.
Para los criollos conservadores, base del
sostenimiento del dominio de la Corona española en suelo novohispano, era muy
importante impedir que una constitución que ellos consideraban liberal pusiera
en peligro sus privilegios económicos y sociales. Por estos motivos
pretendieron colocar a Iturbide en una posición clave.
Pese a la extrema debilidad de las guerrillas
dirigidas por Vicente Guerrero estas se defendieron con gran efectividad de la
ofensiva dirigida en su contra por Iturbide, es altamente probable que la
intención de Iturbide fuese aniquilar primero a Guerrero y después sobre la
base del prestigio obtenido maniobrar para lograr una independencia
perfectamente conservadora.
No quedando de otra, Iturbide invita a pactar a
Guerrero el cual decide aceptar. El 24 de febrero se proclama el Plan de
Iguala, que propone básicamente las ideas de independencia conservadora de la
oligarquía criolla: monarquía, defensa de los privilegios del clero,
mantenimiento del sistema de castas, etc.
La mayor parte de los guerrilleros insurgentes
como Guadalupe Victoria, Nicolás Bravo o Vicente Guerrero eran básicamente
liberales, por lo que la aceptación del Plan de Iguala era para ellos una
concesión extrema, que como se vio después sólo postergó el enfrentamiento.
De parte del ejército realista se generó
una división, una parte de los oficiales, entre ellos Antonio Bustamante y
Antonio López de Santa Anna se suman al Plan de Iguala mientras que la mayoría
se sostiene a favor de la Corona.
Lo que inclinó finalmente la balanza fue la
nueva efervescencia popular que se desató ante la posibilidad real de un
triunfo independentista. Rápidamente ciudad tras ciudad se sumó al Plan y para
agosto prácticamente todo el norte y parte del centro del país estaban fuera
del control de los realistas.
Juan O´Donojú, el nuevo Virrey determinó
reconocer la independencia, pese a que poco después en España se declararan
nulos los tratados que firmó con Iturbide. Con esto se consumó la
independencia.
En el fondo nada estaba resuelto, los viejos
criollos realistas ahora estaban en el poder y sustituían la corona de Fernando
VII con la de Agustín de Iturbide, al que proclamaron emperador. En pocos meses
los viejos insurgentes se volvieron rebelar y victima de sus propias
contradicciones el remedo de imperio cayó en menos de un año.
Incluso sus viejos generales, Santa Anna y
Bustamante, voltearon la espalda a Iturbide, con ello se convirtieron en los
nuevos campeones de los conservadores los cuales lograron forzar a un nuevo
pacto que desemboco en la constitución de 1824, otra transacción desventajosa
para el movimiento liberal. Sería necesaria otra nueva revolución, la de Ayutla
en 1854, la que romperá las trabas de la salida conservadora de la
independencia. Mientras eso sucedía, los intentos conservadores por mantener el
status quo llevaron a la dictadura de Santa Anna y la pérdida de la mitad del
territorio nacional.
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Su construcción inició en 1796, por orden del virrey Miguel de la Grúa Talamanca de Carini y Branciforte,
proyectado por el arquitecto José del Mazo y Avilés.5 Los
encargados de los trabajos fueron el maestro Juan de Dios Trinidad Pérez y
Francisco Ortiz de Castro. Fue concluida el 7 de noviembre de 1809.6 Su
fin principal era el almacenaje de granos, pero esa función duró poco, ya que a
los pocos meses, en septiembre de 1810, la ciudad fue tomada por los
insurgentes.
Durante la toma de la ciudad, el 28 de septiembre del mismo año, las
tropas realistas comandadas por el
intendente del centro minero de la ciudad, el militar Juan Antonio Riaño, se
acuartelaron dentro de la alhóndiga para resistir a las fuerzas insurgentes
comandadas principalmente por el cura Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio
Allende y Unzaga,Juan Aldama, Mariano
Abasolo y Mariano
Jiménez. Al movimiento insurgente se habían unido un contingente de
trabajadores mineros, por lo que uno de ellos, de nombre Juan José de los Reyes
Martínez Amaro, apodado El Pípila,
tomó como caparazón una losa de piedra que cargó a su espalda para cubrirse del
fuego cruzado, con lo que llegó hasta la puerta de la Alhóndiga y le prendió
fuego con una antorcha y unas varas de ocote, con lo que el
ejército insurgente pudo entrar al edificio, vencer a los realistas y tomar la
ciudad. Todos los realistas, en su mayoría familias peninsulares de los
alrededores refugiadas en el edificio, fueron masacrados, y la Alhóndiga
saqueada, al igual que el resto de la ciudad de Guanajuato.
Después de muertos los héroes independentistas: Miguel
Hidalgo, Juan Aldama, Ignacio
Allende y José Mariano Jiménez, sus cabezas fueron
colgadas dentro de jaulas de cada una de las esquinas de la alhóndiga el 14 de octubre de 1811, donde duraron
expuestas hasta marzo de 1821, al borde de la total liberación del dominio
español.
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Consumacion de independencia
La consumación de la Independencia de México tuvo
lugar el 27 de septiembre de 1821, aunque se venía gestando desde mucho tiempo
atrás..
En 1820 el coronel español Rafael del
Riego se levantó en armas para obligar a Fernando VII a
jurar la Constitución de Cádiz, suprimida por el
rey en 1814. En Nueva España los clérigos y acaudalados
vieron en la Carta Magna, jurada en Veracruz el 26 de mayo de 1820, un
obstáculo para sus privilegios, así que decidieron promover la independencia.
Un grupo de prominentes aristócratas dirigidos porMatías de Monteagudo se reunían en
juntas secretas conocidas como Conspiración de la Profesa, por llamarse
así el templo. Con la anuencia del virrey Juan Ruiz de Apodaca, los conspirados
consiguieron que Agustín de Iturbide fuera nombrado general
en jefe del Ejército del Sur, con el encargo de acabar con Vicente
Guerrero y Pedro Ascencio.
Guerrero era el único jefe insurgente que realmente permanecía activo
desde la muerte de Francisco Javier Mina en 1817.
Intentó convencer a los jefes realistas José Gabriel de Armijo y Carlos Moya para
formar un ejército libertador que depusiera a Apodaca para en su lugar nombrar
a un virrey conciliador con el que fuera posible consumar la independencia,
pero ambos se negaron.
Iturbide relegó a Armijo en septiembre∞ de 1820 y luego de varias
derrotas comprendió que por la vía de las armas sería imposible vencer a
Guerrero, por lo que le planteó la idea de unir fuerzas para establecer una
nación independiente encabezada por Fernando VII u otro miembro de la realeza
europea. El pacto entre ambos jefes se llevó a cabo el 10 de marzo de 1821 con
el evento conocido comoAbrazo de Acatempan. El 24 de febrero de ese
año Iturbide dio a conocer el Plan de
Iguala, con el que constituía el Ejército Trigarante, cuyas garantías eran
independencia, religión y unión.
Durante poco más de seis meses el Ejército Trigarante recorrió el
virreinato promoviendo sus ideales. Entre las escasas acciones bélicas de ese
periodo se encuentran la toma de Oaxaca, el 20
de julio de 1821 a manos de Antonio León,
y la última batalla de la guerra, librada en Azcapotzalco.
Iturbide dividió el país en zonas militares: la centro occidental, dirigida por
Guerrero, Anastasio Bustamante y Pedro Celestino Negrete; la oriental,
comandada por Nicolás Bravo y Antonio López de Santa Anna y la sur,
bajo el mando de Antonio León.
Apodaca fue depuesto por los militares de la Ciudad de México, quienes
en su lugar nombraron a Francisco
Novella. Las Cortes en España también decidieron remover a Apodaca,
pero su sustituto designado fue el masón liberal Juan O'Donojú,
con quien Iturbide pudo llegar a un acuerdo con los Tratados de Córdoba.
Finalmente, el 27 de septiembre de 1821 el Ejército
Trigarante entró a la ciudad de México, después de 11 años y 11 días
de lucha y más de tres siglos de dominio español.
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http://huellas.mx/extraordinario/2014/09/29/consumacion-de-la-independencia-de-mexico/
Introducción del Movimiento de la Independencia de México
La Independencia de México fue la consecuencia de un proceso político y social resuelto por la vía de las armas, que puso fin al dominio español en los territorios de Nueva España. La guerra por la independencia mexicana tuvo su antecedente en la invasión de Francia a España en 1808 y se extendió desde el Grito de Dolores, el 16 de septiembre de 1810, hasta la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, el 27 de septiembre de 1821.
El movimiento independentista mexicano tiene como
marco la Ilustración y las
revoluciones liberales de la última parte del siglo XVIII. Por esa época la élite ilustrada
comenzaba a reflexionar acerca de las relaciones de España con sus colonias. Los cambios en la
estructura social y política derivados de las reformas borbónicas, a los
que se sumó una profunda crisis económica en Nueva España, también generaron un
malestar entre algunos segmentos de la población.
La ocupación francesa de la metrópoli en 1808 desencadenó
en Nueva España una crisis política que
desembocó en el movimiento armado. En ese año, el rey Carlos IV y Fernando VII abdicaron sucesivamente
en favor de Napoleón Bonaparte,
que dejó la corona de España a su hermano José Bonaparte. Como respuesta, el ayuntamiento
de México —con apoyo del virrey José de Iturrigaray—
reclamó la soberanía en ausencia del rey legítimo; la reacción condujo a
un golpe de Estado contra
el virrey y llevó a la cárcel a los cabecillas del movimiento.
A pesar de la derrota de los criollos en la Ciudad
de México en 1808, en otras ciudades de Nueva España se reunieron pequeños
grupos de conjurados que pretendieron seguir los pasos del ayuntamiento de
México. Tal fue el caso de la conjura de
Valladolid, descubierta en 1809 y cuyos participantes fueron puestos
en prisión. En 1810, los conspiradores de
Querétaro estuvieron a punto de correr la misma suerte pero, al
verse descubiertos, optaron por tomar las armas el 16 de septiembre en compañía de los
habitantes indígenas y campesinos del pueblo de Dolores (Guanajuato), convocados por el cura Miguel Hidalgo y
Costilla.
A partir de 1810, el movimiento independentista
pasó por varias etapas, pues los sucesivos líderes fueron puestos en prisión o
ejecutados por las fuerzas leales a España. Al principio se reivindicaba la
soberanía de Fernando VII sobre
España y sus colonias, pero los líderes asumieron después posturas más
radicales, incluyendo cuestiones de orden social como la abolición de la
esclavitud. José María Morelos y
Pavónconvocó a las provincias independentistas a conformar el Congreso de Anáhuac,
que dotó al movimiento insurgente de un marco legal propio. Tras la derrota de
Morelos, el movimiento se redujo a una guerra de guerrillas.
Hacia 1820, sólo quedaban algunos núcleos rebeldes, sobre todo en la sierra Madre del Sur y en Veracruz. La rehabilitación de la Constitución de
Cádiz en 1820 alentó el cambio de postura de
las élites novohispanas, que hasta ahí habían respaldado el dominio español. Al
ver afectados sus intereses, los criollos monarquistas decidieron apoyar la
independencia de Nueva España, para lo cual buscaron aliarse con la resistencia
insurgente. Agustín de Iturbide dirigió
el brazo militar de los conspiradores,
y a principios de1821 pudo encontrarse con Vicente Guerrero. Ambos proclamaron el Plan de Iguala, que convocó a la unión de todas
las facciones insurgentes y contó con el apoyo de la aristocracia y el clero de
Nueva España. Finalmente, la independencia de México se consumó el 27 de septiembre de 1821.Tras
esto, Nueva España se convirtió en el Imperio Mexicano,
una efímera monarquía católica que dio paso a una república
federal en 1823, entre conflictos internos y la separación
de América
Central.
++++++
Hacia 1820, sólo quedaban algunos núcleos rebeldes, sobre todo en la sierra Madre del Sur y en Veracruz.
Después de algunos intentos de
reconquista, incluyendo la expedición de Isidro Barradas en 1829,
España reconoció la independencia de México en 1836,
tras el fallecimiento del monarca Fernando VII.
Para mas información visite las siguientes paginas:
http://portal2.edomex.gob.mx/edomex/estado/historia/bicentenariodelaindependenciademexico/independenciademexico/index.htm
La sociedad novo hispana estaba dividida en varios estratos, cuya posición estaba condicionada por cuestiones de orden económico, cultural y político. Una de ellas era su papel respecto a la posesión de los bienes económicos. Había un grupo muy pequeño de personas que controlaban la mayor parte de la riqueza, mientras que la gran parte de la población era pobre. Los pueblos indígenas debían pagar un tributo al gobierno y estaban sujetos a un régimen de autoridad que, por ambiguo, provocaba numerosos enfrentamientos entre españoles peninsulares, criollos y mestizos. Muchos de estos enfrentamientos tenían relación con cuestiones agrarias, como por ejemplo la tenencia de la tierra y el control del agua.1 A lo largo de los tres siglos de dominio español hubo varios estallidos sociales en la Nueva España, entre ellos la rebelión de los pericúes de 1734 a 1737 en Vieja California,2 la rebelión de 1761 de los mayas, encabezada porJacinto Canek3 y las rebeliones de los seris y los pimas en Sonora a lo largo de todo el siglo XVIII.
Como un
corolario de los múltiples orígenes de la población de Nueva España surgió el
sistema de "castas". Estos grupos estaban
caracterizados por el origen racial de sus integrantes, encontrándose en la
cúspide los españoles, y entre ellos, los europeos. Lacombinación
entre españoles, indígenas y africanos dio como resultado un número de grupos
cuya posición estaba determinada por la cantidad de sangre española que poseían.
El sistema aspiraba a mantener la supremacía de la sangre española, y aunque
nunca tuvo base legal, no siendo más que una nomenclatura aceptada, reflejó la
división y la exclusión existente en la Nueva España,
donde los grupos no españoles ocupaban un lugar marginal en el sistema social.5El pilar
de la economía colonial de Nueva España era la minería,
particularmente la explotación de oro y plata. Durante el siglo
XVIII la producción minera vivió una de sus mejores épocas. Como resultado, la
producción de oro y plata se triplicó en el período de 1740 a 1803.6 La bonanza era tan grande, que la mina
llamada La Valenciana, en el estado de Guanajuato,
llegó a ser considerada la operación minera de plata más importante del mundo.
Al finalizar el siglo XVIII, Nueva España producía más de 2 500 000
de marcos de plata, y sus principales regiones mineras eran Guanajuato, Zacatecas y el norte de la intendencia de
México.7 La importancia de la minería para la
economía novohispana era tal que Carlos III reconoció al Cuerpo de Minería de
Nueva España en 1776; un poco más tarde, permitió el establecimiento del Real Tribunal de Minería,
así como también del Colegio de Minería.
El apogeo
de la explotación minera favoreció el desarrollo de otras actividades
económicas, particularmente el comercio y la agricultura.
Por ejemplo, la creciente importancia deGuadalajara y El Bajío se
debía a su relación con los minerales de Zacatecas y Guanajuato. Dado que la
exportación de plata y oro constituía el nodo de la economía novohispana, en
torno a esta actividad creció un complejo sistema que consolidó al grupo de
comerciantes peninsulares, pero que también permitió la ascensión de un
poderoso grupo criollo. Este grupo estaba concentrado en los consulados de
México y Guadalajara, que constituyeron la pieza fundamental en la circulación
de capitales en
el territorio novohispano. El poder económico de los consulados respaldaba su
capacidad de representación política, gestión y cabildeo.8
La
economía novohispana entró en crisis a final del siglo XVIII, período que
coincide con las reformas borbónicas adoptadas por la Corona. Las reformas
tenían por objeto modernizar la administración de las colonias y hacer más
rentable la explotación de sus recursos, porque en Nueva España había una
escasez de capitales en circulación debida al monopolio sobre la plata ejercido
por los comerciantes y por la propia política financiera de la metrópoli.9 Una parte importante de las rentas
derivadas de la explotación de las colonias no llegaba a las arcas reales,
repartiéndose entre distintas corporaciones de acuerdo con los arreglos
antiguos entre la Corona y estos grupos.10Ciertamente,
la reforma afectó los intereses de las clases más privilegiadas. Al establecerse
además el libre comercio entre las colonias, creció el poder económico y
político de los criollos y los mestizos que comenzaron a ocupar también más
espacios en la administración colonial.11
En las
últimas décadas del siglo XVIII, Nueva España estaba en bancarrota a causa de
la expoliación de sus finanzas por parte de la metrópoli.12 Paradójicamente, fueron los miembros
de la élite económica —muy golpeada por la política económica de la monarquía—
los que apoyaron el golpe de
Estado contra el
virrey José de Iturrigaray en 1808, cuando el
Ayuntamiento de México intentó ejercer la soberanía en ausencia del rey de
España.13
La
segunda mitad del siglo XVIII fue escenario de un movimiento de reivindicación
patriótica por parte de los criollos en Nueva España.n. 2 Este fenómeno es una respuesta al
dominio peninsular en la vida del virreinato, tanto en el campo económico, como
en el político, el social y el cultural. Los protagonistas de este movimiento
eran miembros del pequeño grupo de personas que tenía acceso a la educación.
En la sociedad novohispana esto era posible sólo a través de los
establecimientos eclesiásticos, pues la Iglesia era la única institución que
prestaba este servicio. Por lo tanto, este grupo estaba integrado notablemente
por religiosos.
El
nacionalismo criollo de Nueva España ensalzó al virreinato frente a las
afirmaciones de los peninsulares por las que se pretendía justificar el dominio
español en las tierras americanas. La pugna ideológica entre España y América no era nueva, tiene su origen en la Conquista misma.
Lo diferencia a aquellos primeros contactos de los hechos que tuvieron lugar
durante el siglo XVIII es que son los criollos los que toman la defensa de la tierra
de la que son nativos. Al hacerlo, reivindican un pasado del que se proclaman
herederos por el hecho de compartir el espacio, aunque la civilización
mesoamericana no es
antecedente directo de la sociedad novohispana del XVIII ni son indígenas los que defienden con orgullo su historia
y su territorio ancestral.
Varios de
los representantes del nacionalismo criollo novohispano eran miembros de la Compañía de Jesús. En el siglo XVIII esta congregación desempeñaba una
importante labor en la evangelización de los indígenas del norte del
virreinato.n. 3 A la par de esta obra, produjeron un
conjunto de documentos que dan cuenta de pueblos que hoy se encuentran
extintos. La importancia de la Compañía en la vida de Nueva España radicaba en
su gran actividad a favor de la cultura, tanto a través de la educación como en
la producción y difusión del conocimiento.n. 4 Esta actividad le permitió establecer
una red de relaciones que involucró a la Compañía en otras esferas,
especialmente con miembros de la élite agrícola, comercial y minera.14
A la salida de los jesuitas, fueron sus pupilos los que retomaron el impulso renovador de la Compañía. Entre ellos se puede señalar al astrólogo Antonio de León y Gama, al físico José Mariano Mociño, al filósofo Benito Díaz de Gamarra y al enciclopedista José Antonio Alzate.15 Un importante número de personas adheridas a la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País eran familiares, alumnos o patrocinadores de miembros de la Compañía. Esta corporación adquiere importancia en la historia novohispana porque ayudó a conservar el espíritu renovador de los jesuitas y favoreció la difusión de la Ilustración en Nueva España. A través de los miembros de este grupo, los jesuitas pudieron mantener contacto con el país del que fueron desterrados y eventualmente pudieron volver cuando la colonia accedió a su independencia.16
El estilo
de trabajo de la Compañía de Jesús puso en alerta a varios gobiernos europeos,
tanto por su apoyo al papado como por su actividad intelectual y las alianzas
que habían establecido. Los jesuitas fueron expulsados de varios territorios
durante la segunda mitad del siglo XVIII, incluyendo los dominios españoles por
la Pragmática Sanción de 1767.n. 5 Esto no sólo implicó la salida de
miembros extranjeros de la congregación, sino el destierro de numerosos
criollos. Algunos autores opinan que la expulsión de los jesuitas es la primera
afrenta de los monarcas españoles hacia sus súbditos americanos.17
Algunos
de los jesuitas desterrados habían sido figuras centrales de ese movimiento
intelectual que reivindicó a Nueva España frente a su metrópoli y que llegó,
incluso, a proponer la necesidad de emancipar a la colonia. Uno de ellos fue Francisco Xavier Clavijero, que tuvo que
publicar su Historia antigua de México en Italia y en el idioma de ese país. En esa
obra Clavijero emprende una amplia defensa de América frente a Europa,
comenzando por las cuestiones naturalesn. 6 y concluyendo con la reafirmación de
todos los americanos a través de la reivindicación del pasado indígena.n. 7 En este movimiento, Clavijero como
otros criollos novohispanos rechaza que sus declaraciones estén influidas por
otra "pasión o interés […] que el amor a la verdad y el celo por la
humanidad" y asume decididamente la defensa de los indígenas, con los que
no tiene lazos consanguíneos "ni podemos esperar de su miseria ninguna
recompensa".18 La aparición de la Historia antigua de México puso a los intelectuales de Nueva
España ante un pasado tan glorioso como el de la Antigüedad europea que
favoreció el arraigo del sentimiento patriótico y también las reivindicaciones
de igualdad de derechos entre españoles peninsulares y españoles americanos.19
Las
consecuencias de la expulsión de la Compañía de Jesús no se circunscribieron
únicamente a cuestiones ideológicas. En varios puntos de Nueva España hubo
manifestaciones de rechazo a esta medida tomada por la Corona. El virrey Carlos Francisco de Croix envió a José Gálvez con quinientos
soldados a contener la oposición en ciudades como Guanajuato, San Luis de la Paz, Pátzcuaro, Uruapan, Valladolid y San Luis
Potosí. En Guanajuato fueron decapitados los promotores de la
oposición.
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Movimiento de Miguel Hidalgo
Cuando el Rey de España, Fernando VII, fue
derrocado por el ejército francés y encarcelado en mayo de 1808, ocupó el trono
un hermano de Napoleón, José Bonaparte.
Estos hechos fueron después conocidos en América, provocando una enorme impresión, ya que nadie quería acabar en manos de los franceses, que por ese tiempo tenían una pésima fama. Las autoridades que en América representaban al Rey legítimo: Virreyes, Intendentes, Capitanes Generales, etcétera, creyeron oportuno aceptar los hechos consumados, pero algunos diferían de esa postura y empezaron a organizar conjuras en contra de dichas autoridades por su pasividad ante la crisis española. de una de esas conjuras en la Nueva
España, fueron: don Miguel Hidalgo y Costilla, junto con Ignacio Allende, los
hermanos Aldama, Josefa Ortiz y otros criollos ilustrados de la época.
Descubiertos que fueron, ante el peligro de ser apresados, se enfrentaron al
riesgo de iniciar una lucha armada abierta y general, para la cual no tenían
dinero ni armas ni gente; ni siquiera un proyecto definido de acciones y metas
a lograr.
Estos hechos fueron después conocidos en América, provocando una enorme impresión, ya que nadie quería acabar en manos de los franceses, que por ese tiempo tenían una pésima fama. Las autoridades que en América representaban al Rey legítimo: Virreyes, Intendentes, Capitanes Generales, etcétera, creyeron oportuno aceptar los hechos consumados, pero algunos diferían de esa postura y empezaron a organizar conjuras en contra de dichas autoridades por su pasividad ante la crisis española.
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Movimiento de Jose Maria Morelos y Pavon
Nació el 30 de septiembre de 1765 en Valladolid, actual Morelia.
Durante su juventud tuvo como mentor a Miguel
Hidalgo y Costilla, en
el Colegio de San Nicolás. Después, trabajó como arriero en la hacienda San
Rafael Tahuejo, propiedad de un primo de su padre.
En sus 30, se dedicó a dar clases de gramática
y retórica, y fue en 1797 cuando se ordenósacerdote y comenzó ejercer como párroco. Sin
embargo, esto no le impidió tener 2 hijos con Brígida Almonte, a quienes dio
manutención, pero no su apellido.
En 1810, cuando se encontraba en Churumuco,
Carácuaro y Nocupétaro, se entera de la relebión de Hidalgo, se convierte en insurgente y acude en su ayuda. Éste lo nombra
lugarteniente y le encarga tomar Acapulco y llevar la insurrección al sur del
país.
Morelos no tardó en demostrar su amplia capacidad militar y su
talento innato como estratega, gracias a sus primeras victorias, tales como la
toma de Técpan de Galeana, en Guerrero.En 1811 marchó a Chilpancingo y, más tarde, a
Puebla y Taxco para participar en la defensa de Cuautla, población que
asediaban las fuerzas del virrey Félix
María Calleja. Tras 73 días de sitio, sale de la plaza tras
causar importantes bajas al ejército realista y se repliega en Tehuacán.
Tras la muerte de Hidalgo, Morelos queda como
el líder del movimiento. En 1813 logró capturar el importante puerto comercial
de Acapulco y convocó al Congreso
de Chilpancingo. Ahí, se emite la declaración de independencia
de la América septentrional y se da lectura al documento tituladoSentimientos
de la Nación, uno de
los textos más importantes de la historia
de México. En él, se decreta que la religión católica será la
religión oficial del país; la instauración de un Congreso representativo; la
división de poderes de gobierno; la abolición de la esclavitud y la tortura, y
la instauración del 16 de septiembre como día de celebración de la
independencia.
Fue ahí mismo donde Morelos fue nombrado
Generalísimo del gobierno insurgente, pero rechazó el título de alteza
asegurando que él era el Siervo
de la Nación.
Pese a este avance, en 1813 las fuerzas realistas lo vencieron en
Santa María, por lo que tuvo que replegarse para hacer una guerra defensiva
durante los siguientes 2 años. El 5 de noviembre de 1815 fue capturado por las
tropas de Calleja mientras protegía la retirada del Congreso hacia Tehuacán.
Durante su juicio se le acusó de alta traición
al Rey, a la Patria y a Dios, y el Tribunal de laInquisición resolvió quitarle sus hábito al
encontrarlo culpable de herejía. Posteriormente, fue entregado a las
autoridades seculares para que la mañana del 21 de diciembre, el virrey Calleja
dictara su sentencia de muerte. El viernes 22 el Siervo de la Nación fue llevado a Ecatepec para ser
fusilado a las 4 de la tarde.
Sentimientos de la Nación sirvió
como base para las constituciones que siguieron y, en su honor, en 1828
su ciudad natal, Valladolid, cambió su nombre a Morelia.
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paginas:
Movimiento de Francisco Javier Mina
Su llegada a México fue subsidiada por franceses, ingleses y españoles liberales, que veían en la independencia de México un aliciente para lograr un cambio verdadero en España, es decir, la reimplantación del liberalismo y el abandono del absolutismo que había regresado junto con Fernando VII. Sin embargo su llegada fue tardía pues ya había sido asesinado Morelos en 1815 y disuelto el Congreso de Apatzingán. Puesto que el periodo de organización y preparación de la Expedición duró desde julio 1815 a mayo de 1816. Además de que decidió viajar a Haití para entrevistarse con Bolívar. Perseguido por los espías del embajador español Luis de Onís, se concentró en Galveston y preparó el desembarco el 15 de abril de 1817 en Soto la Marina, Tamaulipas. Mina inicia su avance internanadose en la sierra de Tanchipa, pasando Horcasitas (Cd. González), El Abra, y Baltazar (hoy Antiguo Morelos) para internarse en el estado de San Luis Potosí.
En su incursión toma Valle del Maíz, Peotillos, Real de Pinos, se une a una
partida insurgente y el 24 de junio entra en el Fuerte del Sombrero, defendido
por el insurgente Pedro Moreno. Mientras tanto, en Soto la Marina los soldados
que dejó fueron derrotados, siendo aprehendido, entre otros, el cura Mier. El 1
de agosto se presentó frente al Fuerte del Sombrero el mariscal Pascual Liñán
con un poderoso ejército, sitiándolo. Los defensores del fuerte trataron de
salir de él varias veces en busca de víveres, pero no lo consiguieron. Mina
logró salir el 8 de agosto y fue en auxilio del Fuerte de los Remedios, donde
el sacerdote José Antonio Torres hacía resistir a los realistas. El 24 de mayo
empezó a avanzar hacia el interior del país para unirse a los insurgentes de
Pedro Moreno en el Fuerte del Sombrero, al noreste de Guanajuato, con la idea
de llegar al centro del país derrocar al virrey, jurar la Constitución de Cádiz
y proclamar la independencia.Se refugió con el coronel Pedro Moreno en el rancho de "El Venadito",
donde fueron atacados el 27 de octubre de 1817, muriendo Moreno. Mina fue hecho
prisionero y llevado ante el coronel absolutista Orrantia, que al día siguiente
entra en Silao con Mina prisionero y la cabeza del coronel Moreno clavada en
una lanza. Días después, Mina es llevado al destacamento de Pascual Liñán. El
11 de noviembre de 1817 fue conducido por un piquete a la cresta del Cerro del
Bellaco o Cerro del Borrego, frente al fuerte de los Remedios, cerca de
Pénjamo, donde fue fusilado por los soldados del Batallón de Zaragoza.
Si bien la participación de Xavier Mina en la lucha independentista en México
fue sólo de algunos meses, fue de gran importancia ya que dio mucho trabajo a
las fuerzas realistas y dio nuevos bríos a unos insurgentes desmoralizados
hasta cierto punto por el asesinato de Morelos.
Lamentablemente el triunfo de la independencia fue guiada por una línea reaccionaria y no con una liberal como pretendian muchos, incluidos Mina, quien era un convencido de la libertad y la igualdad, era un liberal es cierto, pero esa era la ideología de su época, era lo más avanzado hasta entonces, ahora el desarrollo del pensamiento a avanzado drásticamente, hace 200 años se lucho contra el absolutismo, actualmente se lucha contra el capitalismo, ahora la verdadera independencia en México vendrá únicamente con lucha del proletariado por el socialismo.
Lamentablemente el triunfo de la independencia fue guiada por una línea reaccionaria y no con una liberal como pretendian muchos, incluidos Mina, quien era un convencido de la libertad y la igualdad, era un liberal es cierto, pero esa era la ideología de su época, era lo más avanzado hasta entonces, ahora el desarrollo del pensamiento a avanzado drásticamente, hace 200 años se lucho contra el absolutismo, actualmente se lucha contra el capitalismo, ahora la verdadera independencia en México vendrá únicamente con lucha del proletariado por el socialismo.
Movimiento de Agustin de Iturbide
Agustín de
Iturbide, originario de Valladolid, hoy Morelia, era criollo conservador que
nunca tuvo reparos en combatir la insurgencia desde sus inicios; combatió en el
campo militar a Hidalgo, Morelos y López Rayón, como tal fue responsable de la
ejecución de centenares de revolucionarios .
Su feroz empecinamiento en contra de la independencia le valió el convertirse en jefe de operaciones en la zona del bajío en 1815 de la cual fue destituido por Félix María Calleja, merced al trato despótico y corrupto con que ejerció sus funciones.
Su feroz empecinamiento en contra de la independencia le valió el convertirse en jefe de operaciones en la zona del bajío en 1815 de la cual fue destituido por Félix María Calleja, merced al trato despótico y corrupto con que ejerció sus funciones.
No fue sino hasta 1920 que se le volvió a
requerir para participar en el ejército realista. Viejos amigos suyos habían
llegado a cargos políticas claves influyendo en el entonces virrey Apodaca, lo
que le permitió a Iturbide regresar al mando del ejército realista en el sur
del país.
En realidad los motivos que orillaban a la
aristocracia criolla a volver a promover a Iturbide estaban fundados en los
acontecimientos en España, donde un levantamiento popular había obligado al Rey
Fernando VII a jurar la Constitución de Cádiz de 1812 aún a pesar de que el
mismo Rey la había repudiado a la derrota de Napoleón en 1814.
Para los criollos conservadores, base del
sostenimiento del dominio de la Corona española en suelo novohispano, era muy
importante impedir que una constitución que ellos consideraban liberal pusiera
en peligro sus privilegios económicos y sociales. Por estos motivos
pretendieron colocar a Iturbide en una posición clave.
Pese a la extrema debilidad de las guerrillas dirigidas por Vicente Guerrero estas se defendieron con gran efectividad de la ofensiva dirigida en su contra por Iturbide, es altamente probable que la intención de Iturbide fuese aniquilar primero a Guerrero y después sobre la base del prestigio obtenido maniobrar para lograr una independencia perfectamente conservadora.
No quedando de otra, Iturbide invita a pactar a
Guerrero el cual decide aceptar. El 24 de febrero se proclama el Plan de
Iguala, que propone básicamente las ideas de independencia conservadora de la
oligarquía criolla: monarquía, defensa de los privilegios del clero,
mantenimiento del sistema de castas, etc.
La mayor parte de los guerrilleros insurgentes
como Guadalupe Victoria, Nicolás Bravo o Vicente Guerrero eran básicamente
liberales, por lo que la aceptación del Plan de Iguala era para ellos una
concesión extrema, que como se vio después sólo postergó el enfrentamiento.
De parte del ejército realista se generó
una división, una parte de los oficiales, entre ellos Antonio Bustamante y
Antonio López de Santa Anna se suman al Plan de Iguala mientras que la mayoría
se sostiene a favor de la Corona.
Lo que inclinó finalmente la balanza fue la
nueva efervescencia popular que se desató ante la posibilidad real de un
triunfo independentista. Rápidamente ciudad tras ciudad se sumó al Plan y para
agosto prácticamente todo el norte y parte del centro del país estaban fuera
del control de los realistas.
Juan O´Donojú, el nuevo Virrey determinó
reconocer la independencia, pese a que poco después en España se declararan
nulos los tratados que firmó con Iturbide. Con esto se consumó la
independencia.
En el fondo nada estaba resuelto, los viejos
criollos realistas ahora estaban en el poder y sustituían la corona de Fernando
VII con la de Agustín de Iturbide, al que proclamaron emperador. En pocos meses
los viejos insurgentes se volvieron rebelar y victima de sus propias
contradicciones el remedo de imperio cayó en menos de un año.
Incluso sus viejos generales, Santa Anna y
Bustamante, voltearon la espalda a Iturbide, con ello se convirtieron en los
nuevos campeones de los conservadores los cuales lograron forzar a un nuevo
pacto que desemboco en la constitución de 1824, otra transacción desventajosa
para el movimiento liberal. Sería necesaria otra nueva revolución, la de Ayutla
en 1854, la que romperá las trabas de la salida conservadora de la
independencia. Mientras eso sucedía, los intentos conservadores por mantener el
status quo llevaron a la dictadura de Santa Anna y la pérdida de la mitad del
territorio nacional.
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Su construcción inició en 1796, por orden del virrey Miguel de la Grúa Talamanca de Carini y Branciforte, proyectado por el arquitecto José del Mazo y Avilés.5 Los encargados de los trabajos fueron el maestro Juan de Dios Trinidad Pérez y Francisco Ortiz de Castro. Fue concluida el 7 de noviembre de 1809.6 Su fin principal era el almacenaje de granos, pero esa función duró poco, ya que a los pocos meses, en septiembre de 1810, la ciudad fue tomada por los insurgentes.
Durante la toma de la ciudad, el 28 de septiembre del mismo año, las
tropas realistas comandadas por el
intendente del centro minero de la ciudad, el militar Juan Antonio Riaño, se
acuartelaron dentro de la alhóndiga para resistir a las fuerzas insurgentes
comandadas principalmente por el cura Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio
Allende y Unzaga,Juan Aldama, Mariano
Abasolo y Mariano
Jiménez. Al movimiento insurgente se habían unido un contingente de
trabajadores mineros, por lo que uno de ellos, de nombre Juan José de los Reyes
Martínez Amaro, apodado El Pípila,
tomó como caparazón una losa de piedra que cargó a su espalda para cubrirse del
fuego cruzado, con lo que llegó hasta la puerta de la Alhóndiga y le prendió
fuego con una antorcha y unas varas de ocote, con lo que el
ejército insurgente pudo entrar al edificio, vencer a los realistas y tomar la
ciudad. Todos los realistas, en su mayoría familias peninsulares de los
alrededores refugiadas en el edificio, fueron masacrados, y la Alhóndiga
saqueada, al igual que el resto de la ciudad de Guanajuato.
Después de muertos los héroes independentistas: Miguel
Hidalgo, Juan Aldama, Ignacio
Allende y José Mariano Jiménez, sus cabezas fueron
colgadas dentro de jaulas de cada una de las esquinas de la alhóndiga el 14 de octubre de 1811, donde duraron
expuestas hasta marzo de 1821, al borde de la total liberación del dominio
español.
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Consumacion de independencia
La consumación de la Independencia de México tuvo
lugar el 27 de septiembre de 1821, aunque se venía gestando desde mucho tiempo
atrás..
En 1820 el coronel español Rafael del
Riego se levantó en armas para obligar a Fernando VII a
jurar la Constitución de Cádiz, suprimida por el
rey en 1814. En Nueva España los clérigos y acaudalados
vieron en la Carta Magna, jurada en Veracruz el 26 de mayo de 1820, un
obstáculo para sus privilegios, así que decidieron promover la independencia.
Un grupo de prominentes aristócratas dirigidos porMatías de Monteagudo se reunían en
juntas secretas conocidas como Conspiración de la Profesa, por llamarse
así el templo. Con la anuencia del virrey Juan Ruiz de Apodaca, los conspirados
consiguieron que Agustín de Iturbide fuera nombrado general
en jefe del Ejército del Sur, con el encargo de acabar con Vicente
Guerrero y Pedro Ascencio.
Guerrero era el único jefe insurgente que realmente permanecía activo
desde la muerte de Francisco Javier Mina en 1817.
Intentó convencer a los jefes realistas José Gabriel de Armijo y Carlos Moya para
formar un ejército libertador que depusiera a Apodaca para en su lugar nombrar
a un virrey conciliador con el que fuera posible consumar la independencia,
pero ambos se negaron.
Iturbide relegó a Armijo en septiembre∞ de 1820 y luego de varias
derrotas comprendió que por la vía de las armas sería imposible vencer a
Guerrero, por lo que le planteó la idea de unir fuerzas para establecer una
nación independiente encabezada por Fernando VII u otro miembro de la realeza
europea. El pacto entre ambos jefes se llevó a cabo el 10 de marzo de 1821 con
el evento conocido comoAbrazo de Acatempan. El 24 de febrero de ese
año Iturbide dio a conocer el Plan de
Iguala, con el que constituía el Ejército Trigarante, cuyas garantías eran
independencia, religión y unión.
Durante poco más de seis meses el Ejército Trigarante recorrió el
virreinato promoviendo sus ideales. Entre las escasas acciones bélicas de ese
periodo se encuentran la toma de Oaxaca, el 20
de julio de 1821 a manos de Antonio León,
y la última batalla de la guerra, librada en Azcapotzalco.
Iturbide dividió el país en zonas militares: la centro occidental, dirigida por
Guerrero, Anastasio Bustamante y Pedro Celestino Negrete; la oriental,
comandada por Nicolás Bravo y Antonio López de Santa Anna y la sur,
bajo el mando de Antonio León.
Apodaca fue depuesto por los militares de la Ciudad de México, quienes
en su lugar nombraron a Francisco
Novella. Las Cortes en España también decidieron remover a Apodaca,
pero su sustituto designado fue el masón liberal Juan O'Donojú,
con quien Iturbide pudo llegar a un acuerdo con los Tratados de Córdoba.
Finalmente, el 27 de septiembre de 1821 el Ejército
Trigarante entró a la ciudad de México, después de 11 años y 11 días
de lucha y más de tres siglos de dominio español.
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http://huellas.mx/extraordinario/2014/09/29/consumacion-de-la-independencia-de-mexico/
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